«Me acompañaron mis hijas, lo vi, me gustó y me quedé»

Marcela destaca lo bien atendida que se siente en Ca’n Granada

A sus 89 años, Marcela Paredes, madre de 4 hijos, abuela de 8 nietos y bisabuela de 6 bisnietos, es una mujer de lo más feliz y dicharachera. Nacida en Sevilla, ha vivido toda su vida en Madrid junto a su marido y familia. Hace unos años, al enviudar, se trasladó a vivir a Mallorca para estar cerca de dos de sus hijas. Ellas fueron quienes, después de una visita al complejo, la animaron a visitar Ca’n Granada para que viera de primera mano todas las instalaciones y servicios que ofrecía, con los que estaría cuidada, acompañada y totalmente atendida.

Marcela comenta que al acudir por primera vez a Ca’n Granada se notó muy a gusto y enseguida decidió quedarse. «Me acompañaron mis hijas, lo vi, me gustó y me quedé».  A día de hoy lleva un año viviendo en su apartamento: «Me siento muy a gusto y muy tranquila, cuestión que valoro mucho. Cuando me he encontrado un poco rarilla he llamado a la doctora y enseguida han venido a visitarme, atendiéndome de maravilla.»

Está encantada de poder seguir disfrutando de su principal afición, la costura. En la sala de estar de su apartamento la máquina de coser tiene un lugar destacado, ubicada sobre la mesa frente al ventanal con vistas a la Serra de Tramuntana. «No he estudiado nunca pero como me gustaba coser desde muy joven empecé, me hago mis faldas y llegué a hacerme trajes enteros. También me ha hecho mucha ilusión hacer jerseicitos a mis bisnietos, los hago con gran ilusión».

Además de ocupar su tiempo disfrutando de la costura, Marcela ha acudido en alguna ocasión a jugar al bingo con sus compañeras residentes así como también a «dar paseos» por los jardines que rodean a Ca’n Granada.

Esta resiente destaca la amabilidad de las personas que la atienden y acondicionan su apartamento. «Parece como si fuera su madre, tenemos una relación y conversación de lo más sana».