Ojalá hubiera conocido mucho antes Ca’n Granada

En Ca’n Granada me cuidan, tengo médicos a mi disposición y me siento libre para
hacer mis cosas, que es lo que yo quería su apartamento

Avelina Gallego, residente en Ca’n Granada hace un año y medio, comenta ser otra persona desde que llegó a Ca’n Granada.

Rondando los 70 años y después de padecer un problema de salut, su familia planteó la idea de contar con alguien que le ayudara en su casa, que estuviera pendiente de ella pero no era lo que Avelina quería para su día a día. Empezó a buscar otras opciones para vivir con cuidados y que a la vez le permitiera autonomía: las residencias de mayores que encontraba no le gustaban pues si bien en la etapa de su vida que le estaba tocando vivir necesitaba sentirse apoyada y cuidada, deseaba también poder seguir sintiéndose en su hogar así como en un ambiente que la ayudara a superar su problema de salud, recuperándose y sintiéndose mejor día tras día quería algo más personal, algo más afín a ella. Siguió buscando junto a su hija y por fin, encontraron Ca’n Granada: le encantó cómo la trataron al recibirla, así como también la limpieza y las personas que allí ya residían. Vio que era lo que ella estaba buscando; “Me gustó mucho y al final me quedé aquí y estoy muy contenta. He hecho de este apartamento mi propia casa”.

Al trasladarse a Ca’n Granada decidió llevarse parte de sus muebles y sus objetos de decoración a los que tenía más estima, consiguiendo hacer de su apartamento su propio hogar; “Veo todas las ventajas y comodidades de estar en Can Granada y toda la gente que nos atiende es fabulosa”.

En su día a día Avelina participa en las actividades de taller de memoria, dibujo de mandalas, su entretenimiento preferido, y gimnasia en el bioparque de Ca’n Granada. Ella misma es quien cocina y los domingos, por ser un día especial de la semana, come junto con sus amigas residentes en el comedor de Ca’n Granada. Su familia está encantada viéndola tan feliz y activa.

Avelina nos cuenta que antes de residir en Ca’n Granada prácticamente no salía de su casa, su hija le decía constantemente que saliera a entretenerse pero ella no tenía ganas, se pasaba la mayoría de las tardes en el sofá de su casa pero al llegar a Ca’n Granada todo cambió; “Al venir aquí y encontrármelo todo tan bien, rodeada de gente tan amable, con la que te adaptas tan bien, que tienes ganas de hacerlo todo y lo mejor es que salen de mí esas ganas de querer salir y participar. He notado un gran cambio y estoy muy contenta. Desde que estoy aquí no he vuelto a necesitar oxígeno”. A sus comentarios Avelina, añade: “Ojalá hubiera venido antes, lo digo de verdad, porque
los años que pasé sola no tenía ganas de nada. Ahora estoy en un hotel de 5 estrellas”